LOS SUEÑOS
Cada vez que me lanzo persiguiendo un sueño me encuentro bien conmigo mismo. Tomado el rumbo encuentro fácilmente la fuerza para continuar y enfoco toda mi energía hacia mi horizonte más inmediato: mañana.
Cuando mis sueños saltan a ñicos, lo que ocurre con frecuencia, busco en mi agenda y siempre encuentro otro nuevo que me lleva a otro mañana distinto del que había planeado ayer pero no por eso peor, simplemente otro distinto.
De la sucesión de persecución de sueños, un día, uno sale bien y los ñicos de los sueños rotos se quedan en el mismo lugar donde se esconden los que nunca se llevaron a la práctica por miedo de acabar hecho ñicos.
Cada vez que me lanzo persiguiendo un sueño me encuentro bien conmigo mismo. Tomado el rumbo encuentro fácilmente la fuerza para continuar y enfoco toda mi energía hacia mi horizonte más inmediato: mañana.
Cuando mis sueños saltan a ñicos, lo que ocurre con frecuencia, busco en mi agenda y siempre encuentro otro nuevo que me lleva a otro mañana distinto del que había planeado ayer pero no por eso peor, simplemente otro distinto.
De la sucesión de persecución de sueños, un día, uno sale bien y los ñicos de los sueños rotos se quedan en el mismo lugar donde se esconden los que nunca se llevaron a la práctica por miedo de acabar hecho ñicos.
Juanjo Serra

No hay comentarios:
Publicar un comentario