En el anexo, se
encuentra el petardo más poderoso del mundo, moviliza ejércitos de familiares y
amigos esperando su llegada. Sin estar presente en el mundo exterior ya manda.
Presente no pero indicios los hay muy
poderosos. Una maquiavélica máquina conectada a la enorme barriga no para de decirnos al ritmo que va tu corazón
y el nivel de dolor que está sufriendo tu madre para que tú te dignes pasar de
uno a otro clan. Los ojos de tu padre no se apartan del trocito de papel que va
registrando las dos gráficas mientras la mami, en un sube y baja de dolor, va
capeando el temporal de tu llegada. Solo hace dos noches y treinta y cuatro
horas que en forma de explosión acuática de tu cápsula del clan nos anunciaras tu inminente llegada. Solo dos largas
noches plagadas de esperanza, soledad, sueño, dolor, emoción, miedo, dudas y
amor.
Ya no hay vuelta
atrás, hoy será el día de nuestro cambio de clan. De hoy no pasa. No sabemos el momento exacto pero el tiempo de
cambiar se agota y tú todavía no te decides. En un intensísimo transcurrir de
minutos llega el desenlace final y cuarenta y dos horas después de romper tu
cápsula llegas a este nuevo planeta. Este nuevo territorio te ofrecerá muchas
cosas, la proporción de buenas y malas dependerá de una combinación curiosa y
caprichosa a la que no he sabido responder después de tantos años de vivir en
este nuevo planeta. Empieza a buscar tú la solución al enigma desde hoy día 26
de agosto a las 18h 11´del 2014. Empieza tu camino, todo por descubrir,
aprender, recorrer y acompañar. Recuérdanos nuevamente con tu sabiduría a los
demás miembros del clan que todos, hace mucho tiempo, pertenecimos a esa
fantástica cápsula mágica.
El clan de las “gordis” dará paso al
clan de los cochecitos invasores de calles, parques y montañas. Todas tienen
preparado su transporte para el recién llegado mucho antes de nacer. Las
conversaciones de pasillo de hospital darán paso a las aglomeraciones de
cochecitos en las calles al encontrarse las “antes gordis” para contarse los
periplos que han sufrido para pasar de uno a otro clan.
En realidad, bien mirado, existe en este
proceso dos transiciones o cambios de clan: el de los que pasan de la fase “gordi”
a la del cochecito y el de los que pasan de la segura vida de la cápsula
acuática a la del variable camino por recorrer. Con tu cambio, querido hijo,
has vuelto a situarnos a nosotros en un nuevo escenario, en un nuevo clan.
Bienvenido hijo!
