Ilustrado por Rafael Fernández Herrera

viernes, 8 de noviembre de 2013

MORIR COMO ME DÉ LA GANA

Jay Johnson 



  Morir es morir y nadie quiere hacerlo pero si me dan a elegir me pido esta fórmula de acometer el "último paso" lleno de fuerza, amor por lo que haces, coherencia, plenitud y cerca de tu lugar en el mundo. Gracias a personas como la Sra. Johnson, corredora de maratón, cada día me conozco mejor. Que cada uno se haga su petición personal, ella murió como quería y lo había dicho en numerosas ocasiones a los medios de comunicación. Por extensión entiendo que quien muere como quiere vive como elige.

 Puestos a elegir y a pedir...

Gracias guapa, entiendo tu mensaje.


Artículo de la muerte de una marotoniana
 

viernes, 11 de octubre de 2013

TUS HIJOS SON TU ESENCIA

Dedicado a Adriana y Lluis

 La esencia de las personas debe estar también en sus hijos.Supongo que en mayor o menor medida debe sucederles a la mayoría de los padres y madres. Digo la mayoría por no poder afirmar la totalidad debido a noticias muy penosas que aparecen en medios de comunicación de forma continuada. La conexión de esa mirada de un niño con su progenitor es algo que atraviesa tu cuerpo hasta llegar al centro de tu ser. Si la esencia es algo muy interno, auténtico y firme ellos tienen sin duda lugar de absoluto privilegio en ese centro de valores.

Los hijos:
-Te conectan contigo, con los que te precedieron y con los que vendrán.
-Remarcan la temporalidad de tu existencia.  
-Te hacen cuestionar y formular nuevamente todos tus valores.
-Te hacen llorar y reír.
-Te hacen descubrir en su ausencia la verdadera añoranza.
-Te hacen soñar por ellos sueños imposibles.
-Te hacen descubrir nuevas explicaciones a la vida, la muerte y a esas cosas brillantes que se encuentran enganchadas en el cielo todas las noches.
-Te hacen entender esos gestos casi imperceptibles que son copia de los tuyos y que tu descubres en ellos antes que en ti mismo.
-Te hacen sufrir dolor cuando ellos lo sufren, incluso sin verlos y estando a kilómetros de distancia.
-Te transforman en la piedrecita que estratégicamente colocada en mitad del charco ayuda a pasar sin mojarse.
-Te hacen entender aquel gesto de tu abuela cuando sacaba el mejor trozo de carne de su plato para dártelo a ti.
-Colocan ante tus ojos una preciosa luz de vida más intensa que la tuya propia.
-Hacen que te equivoques y aprendas más.

 En cierta ocasión,en un momento vital muy doloroso y para explicar lo que representaba o significaba el sentimiento de un padre hacia sus hijos se me ocurrió dar esta explicación que ilustre con un corazón  y una llave.  

-"En el corazón de un padre,las personas mayores pueden entrar y salir pero los hijos se guardan en un cofre cerrado con llave que se encuentra en el lugar más protegido del corazón y nunca, bajo ningún concepto,salen de allí. Ese amor siempre permanece"

Esa explicación me hizo redescubrir que ellos eran mi esencia y espero que a ellos se lo hiciera entender con la misma claridad que yo lo sentía y siento.

 Descubriendo nuestras esencias obtenemos un "don" y personalmente estoy muy agradecido por este que se me ha prestado por un tiempo. Espero ser al menos esa piedra en mitad del charco.

   

   



  

jueves, 10 de octubre de 2013

EL DEPORTE NOS CONECTA A NUESTRA ESENCIA




  La esencia de las personas debe ser algo que nos define. Que se encarga de decirnos de que pie cojeamos, que cosas nos atraen o nos repulsan. Para encontrarla habrá que escudriñar por ahí adentro, escuchar lo que ronronea en nuestra cabeza o quizás dejar hablar a ese niño que llevamos todos dentro, escondido por una innumerable acumulación de capas superpuestas, que con el paso de los años no hacen más que obstaculizar el conocimiento de lo que realmente nos gusta.
  
  Cuando una persona se conecta con su esencia, con sus gustos verdaderos tiene un "don". Nada me produce más felicidad que descubrir,de vez en cuando y siempre menos de lo que desearía, aquella cosa que me gusta y que despierta mi curiosidad, esa frescura infantil oculta pero latente. Esa conexión con mi esencia la he tenido muchas veces practicando deporte o fijándome un objetivo deportivo por cumplir. La he visto de frente muchas veces.Me considero afortunado por ello. 
  Será que el deporte sigue manteniendo algo auténtico que tanto escasea en esta sociedad actual, esa chispa que despierta en nosotros las ganas de jugar, competir, sufrir, ganar y perder. Será que esto le está ocurriendo cada vez a más gente vistas las abrumadoras estadísticas de incremento del deporte popular en disciplinas cada vez más duras, más largas y en definitiva más difíciles.
 Lo auténtico del deporte es que finalmente nos ayuda a conocernos a nosotros mismos y de manera tan irremediable como efectiva empezamos a aplicar,al resto de nuestra existencia,lo que nos enseña una vez que las zapatillas de correr se detienen junto al felpudo de la puerta y el pulso vuelve a su situación de reposo.

  Si la esencia es todo eso el deporte es sin duda parte de la mía.
Mi primer Ironman Finisher-Lanzarote 1994

                                           Juanjo Serra
                                       Deportista aficionado
         

lunes, 10 de junio de 2013

HOY ES EL DÍA 1 DE MI NUEVO RETO AZUL


Surfeando las olas. Foto de Juan F.Ribas


La placidez de la mañana escondía las verdaderas intenciones que tenía el mar guardadas. Dejé en la playa a un señor que acababa de conocer veinticuatro horas antes y que con lágrimas en los ojos me deseaba suerte en mi travesía. Un único espectador de aquel reto azul en la playa de Portitxol de la localidad Alicantina de Jávea posiblemente cuando lleguemos a Ibiza haya mil personas esperándome pensé. Los seis tripulantes del Lagun esperaban un centenar de metros más adentro para iniciar la marcha una vez que yo me lanzara al agua. Miré arriba, me encomendé a mi estrella de los cielos y empecé a bracear en un mar plácido y benévolo. Pasamos entre los dos islotes de Portitxol y metro a metro nos fuimos metiendo en el azul. No tardamos en empezar a sustituir placidez por marejadilla con olitas encontradas de varias direcciones que empezaron a hacernos perder confort y empezar a marearnos sin remedio. Transcurridas dos horas y media, en una de las paradas de avituallamiento que teníamos marcadas cada 30 minutos empezó mi primera vomitona. No quedó nada en mi estómago. Bebí un poco, renuncié a comer nada y seguí nadando a buen ritmo. En la siguiente parada volvió a suceder pero repetí la operación. Sabía que si no entraba alimento caería pronto. Media hora más tarde bebí y comí alimentos líquidos que ya me fueron asentando el estómago y fracción a fracción fui volviendo a tolerar los alimentos al ritmo que el mar, siempre favorable del suroeste, nos iba lanzando hacia Ibiza a un promedio muy alto. Debió ser en aquel súmmum de motivación por el fuerte ritmo cuando pensé que mi abuela fallecida hacía apenas un año me estaba empujando. Me pareció notar su mano en mi espalda. Esa fuerte presencia disparó un resorte que no tenía previsto. Empecé a llorar. Estaba rodeado de mar y la sal que llenaba mis gafas era la de mis lágrimas que se almacenaban en aquel receptáculo. Debí estar más de quince minutos llorando y nadando al mismo tiempo. Me despertó de ese extraño momento el silbato de parada de la embarcación. Me tomé mis sales minerales y mi comida y continué con aquella fuerza en mi espalda.
 Las horas transcurrían y el viento iba subiendo su intensidad desde poco después del mediodía. En ocasiones me parecía que surfeaba las olas. Estaba inmerso en mi felicidad cuando noté que el velero y la embarcación empezaban a separarse de mí con facilidad y yo luego les remontaba y volvía a coger. No le di  importancia, iba a lo mío, concentrado en mis cosas, mis pensamientos, recordando a mis amigos muertos, pensando en mis hijos, en los ánimos desparramados por todos, en el mareo que llevaban los de la tripulación, en mi starlight, en mi meta,………., en mis cosas.
 Me llaman de la embarcación y me dicen que no podemos continuar, que se ha perdido el control del barco y que peligran la integridad de tripulación, barcos y de mi mismo.
-Te perdemos de vista, me comentan, el barco va a la deriva, sin motor, a una velocidad mayor que la tuya. De noche podríamos perderte en mitad del mar y el pronóstico es que va a empeorar. Me remarcan desde la embarcación.
-Pero si yo puedo nadar, no tengo ningún problema. Vamos a buen ritmo. Recuerdo que les dije.
- No es seguro, hay que abortar. Insiste el capitán.
  Transcurridas poco más de 9 horas y recorridas 14 millas, un tercio de la distancia a recorrer, alrededor de las 18 de la tarde, me subo a la neumática conocedor de la dimensión y realidad del problema. Nos subimos todos al Lagun y rumbo a San Antonio. El mar siguió incrementando su fuerza durante las seis horas de viaje hasta puerto. Viaje plagado de vomitonas, mareos y pensamientos contradictorios.  Recuerdo la serenidad con la que me enfrenté a la triste realidad y me sentí orgulloso de toda la tripulación y de mi mismo. Lancé desde la borda del Lagun una botella llena de los deseos de un centenar de personas, de una carta con mi teléfono y un regalo a un desconocido.
  Nunca había sentido un apoyo tan grande en los míos y en mis propios pensamientos, nunca había entrenado tanto, nunca había tenido tantos apoyos, nunca había tenido esa mano en mi espalda, nunca había tenido el tiempo tan a favor. Nunca es mucho tiempo.
Otra vez el mar me ha ganado la partida solo que esta vez yo podía continuar. Esta vez sí que quiero la revancha por que mañana cumplo 41 años y mis sueños siguen intactos.

Ibiza a 10 de junio de 2013

Juanjo Serra

P.D.  Con metas en el horizonte soy invencible.

domingo, 26 de mayo de 2013

NUESTROS SUEÑOS VIAJAN EN UNA BOTELLA A LA DERIVA


 Hace unas semanas, en mi ponencia en TED x Sant Antoni, invité a todos los asistentes a escribir en un pequeño papel una meta en el horizonte de sus vidas y que la metieran en una botella que yo dejaré a la deriva en mitad del Canal situado entre Jávea e Ibiza el próximo 8 de junio.Cuando  la noche llegue a mi reto a nado. En esa botella viaja carta(con mis datos personales) y presente al desconocido que la recoja con mi compromiso de entrevistarme con él/ella esté donde esté sea quien sea. De esa entrevista saldrán unas páginas más que sin duda formarán parte de un nuevo reto literario que nacerá de todas estas vivencias a las que me he estado enfrentando todo este durísimo año de trabajo y cuyo resultado en este momento es dramáticamente impredecible. Mis sueños viajan en otra botella que contiene una amalgama de emociones, dolor y mucha ilusión. Es la botella de un cuerpo sorprendido por una larga preparación aparentemente sin sentido y que muy probablemente todos conoceremos en 14 días de espera.
 Nos creemos muy superiores a todo y yo me tengo que enfrentar con los dos adversarios más fuertes del universo: la naturaleza y uno mismo. Solo pido clemencia y perdón por mi osadía. Me siento muy pequeño.
  

miércoles, 16 de enero de 2013

ROMPIENDO RÉCORDS DE ENTRENAMIENTO


Foto: Un amanecer de invierno
Mañana de invierno en Ibiza, foto de Juan F. Ribas


En lo que a la disciplina deportiva y al reto que estoy preparando todo es cuestión de números. Cuando ves pasar esos números por encima de tu cuerpo, metro a metro, día a día, semana a semana, vas comprendiendo a lo que te enfrentas. La incertidumbre de si esos números son o no son suficientes para el reto que me he planteado están ahí pero la rotura de cifras permanente que realizo en mis entrenamientos y el transcurso de las semanas van paliando esa incertidumbre y dándome una poderosa fortaleza física y mental.
El reto se va acercando, Junio aparecerá cuando menos me lo espere y el día “D” a la hora “D”, con todo mi bagaje y preparación,  estaré solo ante casi 50 millas de mar dispuesto a destrozar mis ilusiones. Lo curioso de la situación es que nadie me ha llamado, yo he acudido solito a la búsqueda de mis límites que, por ahora, día a día se están ampliando.  
Mi récord de entrenamiento en una sesión en piscina es hoy, transcurridas 16 semanas de preparación, de 10,2km, mañana será de 11 y pasado de... .El día 8 de Junio, ante el más admirado de mis enemigos mi récord será en primer lugar estar en la playa de Portitxol, Cabo de la Nao de Alicante con la mirada perdida hacia Ibiza, mi tierra, mi amor, mi destino y en segundo lugar luchar con la suerte de vientos y mareas.
Pero todo eso  será otro cantar, lo cierto es que hoy y mañana me toca destrozar récords personales de entrenamiento para que el día deseado esté en plenitud de forma. 
De momento las mareas me son favorables.

 Ibiza a 16 de Enero de 2013

Juanjo Serra