Ilustrado por Rafael Fernández Herrera

viernes, 11 de octubre de 2013

TUS HIJOS SON TU ESENCIA

Dedicado a Adriana y Lluis

 La esencia de las personas debe estar también en sus hijos.Supongo que en mayor o menor medida debe sucederles a la mayoría de los padres y madres. Digo la mayoría por no poder afirmar la totalidad debido a noticias muy penosas que aparecen en medios de comunicación de forma continuada. La conexión de esa mirada de un niño con su progenitor es algo que atraviesa tu cuerpo hasta llegar al centro de tu ser. Si la esencia es algo muy interno, auténtico y firme ellos tienen sin duda lugar de absoluto privilegio en ese centro de valores.

Los hijos:
-Te conectan contigo, con los que te precedieron y con los que vendrán.
-Remarcan la temporalidad de tu existencia.  
-Te hacen cuestionar y formular nuevamente todos tus valores.
-Te hacen llorar y reír.
-Te hacen descubrir en su ausencia la verdadera añoranza.
-Te hacen soñar por ellos sueños imposibles.
-Te hacen descubrir nuevas explicaciones a la vida, la muerte y a esas cosas brillantes que se encuentran enganchadas en el cielo todas las noches.
-Te hacen entender esos gestos casi imperceptibles que son copia de los tuyos y que tu descubres en ellos antes que en ti mismo.
-Te hacen sufrir dolor cuando ellos lo sufren, incluso sin verlos y estando a kilómetros de distancia.
-Te transforman en la piedrecita que estratégicamente colocada en mitad del charco ayuda a pasar sin mojarse.
-Te hacen entender aquel gesto de tu abuela cuando sacaba el mejor trozo de carne de su plato para dártelo a ti.
-Colocan ante tus ojos una preciosa luz de vida más intensa que la tuya propia.
-Hacen que te equivoques y aprendas más.

 En cierta ocasión,en un momento vital muy doloroso y para explicar lo que representaba o significaba el sentimiento de un padre hacia sus hijos se me ocurrió dar esta explicación que ilustre con un corazón  y una llave.  

-"En el corazón de un padre,las personas mayores pueden entrar y salir pero los hijos se guardan en un cofre cerrado con llave que se encuentra en el lugar más protegido del corazón y nunca, bajo ningún concepto,salen de allí. Ese amor siempre permanece"

Esa explicación me hizo redescubrir que ellos eran mi esencia y espero que a ellos se lo hiciera entender con la misma claridad que yo lo sentía y siento.

 Descubriendo nuestras esencias obtenemos un "don" y personalmente estoy muy agradecido por este que se me ha prestado por un tiempo. Espero ser al menos esa piedra en mitad del charco.

   

   



  

jueves, 10 de octubre de 2013

EL DEPORTE NOS CONECTA A NUESTRA ESENCIA




  La esencia de las personas debe ser algo que nos define. Que se encarga de decirnos de que pie cojeamos, que cosas nos atraen o nos repulsan. Para encontrarla habrá que escudriñar por ahí adentro, escuchar lo que ronronea en nuestra cabeza o quizás dejar hablar a ese niño que llevamos todos dentro, escondido por una innumerable acumulación de capas superpuestas, que con el paso de los años no hacen más que obstaculizar el conocimiento de lo que realmente nos gusta.
  
  Cuando una persona se conecta con su esencia, con sus gustos verdaderos tiene un "don". Nada me produce más felicidad que descubrir,de vez en cuando y siempre menos de lo que desearía, aquella cosa que me gusta y que despierta mi curiosidad, esa frescura infantil oculta pero latente. Esa conexión con mi esencia la he tenido muchas veces practicando deporte o fijándome un objetivo deportivo por cumplir. La he visto de frente muchas veces.Me considero afortunado por ello. 
  Será que el deporte sigue manteniendo algo auténtico que tanto escasea en esta sociedad actual, esa chispa que despierta en nosotros las ganas de jugar, competir, sufrir, ganar y perder. Será que esto le está ocurriendo cada vez a más gente vistas las abrumadoras estadísticas de incremento del deporte popular en disciplinas cada vez más duras, más largas y en definitiva más difíciles.
 Lo auténtico del deporte es que finalmente nos ayuda a conocernos a nosotros mismos y de manera tan irremediable como efectiva empezamos a aplicar,al resto de nuestra existencia,lo que nos enseña una vez que las zapatillas de correr se detienen junto al felpudo de la puerta y el pulso vuelve a su situación de reposo.

  Si la esencia es todo eso el deporte es sin duda parte de la mía.
Mi primer Ironman Finisher-Lanzarote 1994

                                           Juanjo Serra
                                       Deportista aficionado