Agotando las últimas horas del año 2011 y con el fuerte significado que tienen para mí estos momentos que cierran un capítulo de 365 páginas quiero agradecer a este año que nos deja y dejándome cientos de ellas :
- El fuerte apretón de madrugada que me dio ayer mi hijo pequeño en el dedo de mi dormida mano.
- La compañía permanente de mi estrella, compañera y pareja.
- Mi primer entrenamiento corriendo junto a mi hija mientras ella montaba en bici.
- Los momentos pasados junto a mi familia, amigos y vecinos.
- La publicación de mi primer libro.
- La pérdida de cosas que me acompañaron durante muchos años.
- Los abrazos recibidos.
- El trabajo que tengo.
- La casa que tengo y las montañas que me rodean en la isla de mis sueños.
- Los proyectos deportivos logrados y los no logrados.
- Los fracasos.
-La vuelta a los entrenamientos.
-Los últimos momentos del año junto a los más queridos, aunque no todos.
-Los nuevos proyectos que empezaron en 2011 y que se verán en 2012.
De todos ellos surgirá el día de mañana, al que seguro seguiré agradeciendo y que esta vez ya será propiedad del 2012.
Gracias y feliz 2012.
Juanjo Serra
sábado, 31 de diciembre de 2011
sábado, 10 de diciembre de 2011
Correr al amanecer agudiza los sentidos
Piernas acartonadas y oscuridad en declive marcan un día de entrenamiento mañanero. Son las 6h 55 min de una mañana de los primeros días de diciembre y mis primeros pasos están marcados por la oscuridad. Una hora corriendo suave es el objetivo del día. Salgo bastante abrigado aunque al poco tiempo me sobra la ropa y el pañuelo que llevo en mi cabeza protegiéndome del aire fresco del amanecer. Insistente cantar de gallos en la cercanía a las casas de campo que van jalonando mi recorrido. Bosque húmedo y tierra mojada acompañan mis pasos. El silencio y quietud del entorno me alientan y mis músculos poco a poco van tomando conciencia del esfuerzo. El día va entrando rápido, a las 7h 15 minutos el campo aparece ya en toda su inmensidad y los pájaros relevan a los gallos en su frenético aviso del nuevo día. Día repleto de azul, sin nubes y tonos rojizos hacía el este.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Día 1 de entrenamiento
Dirigí el puño cerrado hacia arriba, apuntando a la luna que inundaba la senda en aquella noche apacible de un día cualquiera. Era mi señal de victoria del día 1 de entrenamiento. Nada tendría de especial si no fuera por que mis pasos se encaminaban a recorrer el camino dejado 13 años atrás para continuarlo hasta el punto donde siempre debió estar. Sesenta minutos de ejercicio ligero, 15 minutos andando rápido, 25 minutos corriendo y 20 minutos más andando por los caminos del centro de la isla. Bosque, soledad y una luz de luna llena que obligaba a recordar aquel momento. El desencadenante de mi motivación fue una noticia que me dieron el día anterior. En Ibiza se iba a organizar una gran prueba de larga distancia sin yo estar metido en la organización lo que me permitiría participar y posiblemente ese reto sería una pequeña piedra en el arroyo que me permitiría saltar hacia mis“deudas pendientes” . En menos de una hora mi cabeza empezó a hervir y 24 horas más tarde, el día 11 de noviembre de 2011 volvía a estar en marcha con un objetivo claro. Starlight, como tantas otras veces me acompañó y guió en la decisión.
Al llegar a casa, diez minutos de estiramientos, 60 abdominales y 30 lumbares. Ducha, pijama y aporreamiento de teclas del ordenador para inmortalizar las buenas sensaciones,mentalales que no físicas. Soy consciente de que este día 1 es de un nivel de exigencia tan bajo que parece el programa de un infartado. No me importa, sé que es mi momento de inflexión. Mi cabeza no es la de 13 años atrás, seré más fuerte mentalmente y menos físicamente pero no me importa. No me importa tener que bajar kilos, no me importa por que mi cabeza ha dejado de vagabundear por la duda, la apatía y la dispersión. Si me enfoco soy invencible. Esta vez no podrás conmigo.
Día 1 conseguido!
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